El nervio ciático es el más grueso del cuerpo. Se distribuye en los músculos posteriores de la pierna, en la piel de ésta y en el pie. Cuando se inflama, produce un dolor muy intenso en una sola pierna. Es un dolor persistente, que se repite cíclicamente y resiste a los analgésicos comunes.
Si a todo esto le agregamos que la medicación habitual para estos casos suele producir trastornos gástricos... entonces tendremos un cuadro de mucho sufrimiento, y casi siempre mal humor, y enojo...



Con el tratamiento de Reiki se puede ayudar significativamente a mejorar la calidad de vida de estas personas. El “tratamiento del nervio ciático” es altamente efectivo para desinflamar y bajar el dolor. Una vez realizado, la persona no tendrá más dolor por aproximadamente tres meses. Y ya no necesitará consumir analgésicos ni anti-inflamatorios, con el consecuente alivio que esto implica.

Como Hacer el Tratamiento

Si una persona está sufriendo del nervio ciático, no resistirá estar una hora para recibir un tratamiento básico. Es necesario en primera instancia aliviar el dolor con el tratamiento que se describe a continuación. Luego de unos días, cuando el dolor haya desaparecido, entonces sí podremos hacerle la sesión básica para equilibrar todo el sistema y no solo el síntoma emergente.
Ten en cuenta que el dolor de ciático siempre se produce solo en una pierna, no en las dos. Si duelen las dos entonces prueba con un “tratamiento de columna”.

Ubica al receptor boca abajo y sitúate para tratar la pierna que duele.
Vamos a realizar, palmo a palmo, el recorrido del nervio desde el pie hasta la cadera. Si observas el gráfico, puedes ver que desde el pie hasta la rodilla, el nervio se ubica por la línea media superior, mientras que en el muslo, lo hace hacia el costado exterior de la pierna.

Coloca una mano en la planta del pie y la otra bajo la cresta ilíaca (parte superior de la cola).
Permanece tres minutos en esta posición.



Luego, la mano que está en el pie se corre hasta el tobillo, mientras la otra permanece quieta (esta mano quedará en esa posición durante todo el tratamiento). Permanece tres minutos.



Sigue recorriendo la pierna, palmo a palmo, por la línea media superior, y quedándote tres minutos en cada posición, hasta llegar a la rodilla.

Ahora, continúa con el mismo procedimiento hasta llegar a juntar las dos manos, pero baja un poco la mano que vas moviendo para seguir el recorrido del nervio por la cara externa del muslo.

Realiza este tratamiento durante cuatro días seguidos, aún si el dolor desapareciera a la segunda o tercera sesión (si lo haces de esta forma, el dolor no reaparecerá hasta tres meses después, o incluso más).